Viernes 3 de junio, hora 08:30. Posición 37º 29' N -
50º 10' W - Rumbo 55 / 60º - velocidad 4.0 Kt.
Roto al SE a eso de las 10 de la noche, primero tuve
que apoyar con motor porque era muy suave.
A las 5 de la madrugada, cuando amanece cambié la
trinquetilla por la genoa, mayor al tope y le saqué
un nudo más, ahora navego promedio 4 nudos.
Ya no tengo libros para leer, los leí a todos, hasta
que escuché: "pichoncita, por qué no empezás a
escribir" y así lo estoy haciendo. Lo primero que se
cruzó fue lo del catamarán que conocí en Saint MArti,
el Begonia, que luego me esperaron en Bermudas y
Sebastián Koziura y Lucrecia me ayudaron con la
maniobra. Luego me puse a pensar en la mujeres
argentinas oceánicas, como Malena del Begonia que ya
cruzó cuatro veces, de las hermanas Brizuela que
fueron las primeras mujeres argentina en cruzar en
dobles, 33 días de Saint Martin a Azores, recordé
que Coca Mariani acaba de llegar una vez más a
Azores con su marido; Ximena que el lunes se larga a
cruzar con Erik. Mención especial para Marisa Bianco
que hace 5 años zarpó de Buenos Aires, navegó el Pacífico y
ahora está cruzando el Atlántico de vuelta a casa. Sin duda debe haber muchas
argentinas más que lo hicieron, hablo de las que
conozco y recuerdo ahora.
El día es espectacular, no hay olas, el ritmo de las
ondas largas y tendidas, acompañadas por la música
Celta de las hadas que me regaló mi hermano Jorge,
hacen este momento muy especial, parecería estar
flotando en el aire, apenas sobre el agua.
Mientras tanto voy lenta pero avante y segura.