Son las 9:00 horas
del 14 de diciembre. Pasamos una noche tranquila,
sin novedades tanto en las guardias de Xime como en
las mías.
Desde esta
madrugada no contamos con la ayuda de la corriente,
nuestro rumbo no es coincidente con el rumbo de la
corriente por lo que debemos descontar 3 nudos en
nuestra singladura.
Comentábamos con Xime que ninguna de las dos jamás
habíamos visto la lluvia de meteoritos que vimos
durante esta noche, impresionante la cantidad de
estrellas fugaces que vimos, un espectáculo
maravilloso.
Volveremos a comunicarnos con Roberto mañana
miércoles por la mañana.